Por; ESTRADA ROMUALDO A.
ESTUDIANTE UNIVERSITARIO
Gracias a la multiplicidad de razones que saltan a la vista-por solo mencionar el caso Flor María Manrique Espada, que fue asesinada cruel y salvajemente; y hasta la fecha que ha transcurrido un año con 45 días, no hay sentencia efectiva para el imputado. Entonces la justicia está lejos de muchos de los Huaracinos -peruanos de a pie. La opinión pública llama al sistema "malo, ineficiente, discriminatorio, arbitrario y lento". Porque a un asesino capturado infraganti y confeso, que hasta la fecha no se le haya sentenciado, francamente que el poder judicial en Huaraz tiene una "estructura tan decrépita y una administración tan ineficiente.
El poder judicial abarca un amplio edificio, como grandilocuente vanagloria de la debilidad del hombre, dentro de su maciza armazón, los seres humanos caminan y hacen resonar sus pasos por los corredores, como una almendra seca, en sus diferentes juzgados se percibe el olor de la injusticia y la ruindad humana, es un olor extraño a amoniaco, a aserrín, a falta de libertad, todos los días lo limpian, pero nunca eliminan ese olor, todos los que trabajan en ese lugar lo llevan en las ropas, como el olor a tabaco.
Acompañando de un amigo, ascendí los escalones y nos dirigimos a la izquierda a lo largo de un umbrío pasillo al archivo modular, para saber en qué juzgado se encuentra el expediente del "caso Flor María"... es increíble como demora un proceso en este recinto judicial, un año y 45 días- este caso y aún no termina, aquí en este lugar pronto une descubre que la culpa y la inocencia es tan relativa como la riqueza, la justicia debería ser el fundamento más sólido de la civilización, soy un soñador como muchos, buscando el arco iris y el espejismo de la justicia humana; la ley que asegure en manos del diligente lo que adquiere con sus sudores, que arregle el modo de transferir el dominio de las cosas, que habrá las fuentes de la riqueza para muchos no para unos pocos, que fomente en la población el más precioso tesoro del estado, "LA JUSTICIA".
Como futuro hombre de ley tengo el ideal de que la ley debe ser como cuidadora principal de las obligaciones sin la cual no hay virtud en la sociedad, que debe ser escudo y baluarte de los buenos, y azote y castigo para los malos. La Constitución Política del Perú expresa que «La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y el Estado. Sin ofender a la carta magna, esto me parece simple tinta en papel mojado-con expresiones sarcásticas lleno de utopía y tabú. Solicito enérgicamente a la SEGUNDA FISCALÍA PENAL DE HUARAZ-el PODER JUDICIAL-emitan ya la sentencia efectiva para el asesino. Justicia y drástica sanción de 35 años de pena privativa de libertad, por la forma, circunstancia, medios empleados y la personalidad. Ya que al imputado se le procesa por el delito de HOMICIDIO CALIFICADO, y ello por la peligrosidad que demuestra el sujeto activo, y su tipicidad subjetiva es netamente DOLOSO, donde es imposible su comisión por culpa o negligencia.
Llamo a la reflexión a la sociedad civil huaracina-peruana, a todos los idealistas, a todo aquel que aspire a un Ancash-Perú mejor, más justo, más imparcial, exigir en todos los foros, medios de prensa, por internet, verbalmente, mediante marchas, la reforma total del poder judicial, como pueblo merecemos que algo siquiera funcione bien. Y no podemos seguir observando con tanta flexibilidad y conformismo-que todo esté "jodido".
Uno se pregunta, y que será la justicia para aquellos que viven en muchos lugares recónditos del país, donde no hay jueces, donde hay mucha gente que no tiene acceso a la justicia. Valgan verdades, la administración de justicia ha dejado de tener interés en la comunidad nacional, más aún cuando los delitos se globalizan. No dudo que haya magistrados de conducta intachable, que por lo general actúan, según la presión, mayor o menor, de los implicados y/o de los afectados. Pero deplorablemente y se podría decir en un alto índice la administración de justicia cuenta también con magistrados indeseables, ineptos-que urge erradicarlas.
A pesar de este trance de frustración, los familiares y amigos(as) de quien en vida fue Flor María Manrique Espada, en todo momento, aún tenemos fe de que este caso se resuelva en la brevedad posible, no es un favor que pedimos solo que se cumpla con la ley, y si desgraciadamente continúan transcurriendo los días, las semanas-tampoco tenemos pensado exigir justicia con poemas, mucho menos derramando ramilletes de flores. Entonces vendrán las medidas radicales.
Yo siempre he dicho que el espíritu de cada momento está marcado por dos cualidades, justicia y eficacia. Para consolidar la democracia se requiere de organización contra todas las inmoralidades, "desde los grandes y pequeños peculados, hasta los gritos radicales o reaccionarios, los desbordes primitivos y la mentira de nuestros convencionalismos". Querer un Perú en buena salud, no solo es acción, que debe ser fundamental y primordial sobre sus flagelos biológicos y sociales, sino también por la honestidad cívica.
Basta ya! - estoy harto de que el código civil y el penal estén hechos para beneficiar al más vivo, al más papeluchero, al que tiene tiempo y dinero para perderlo beneficiando un sistema obsoleto y caduco y a aquellos abogados que les encanta embarrar procesos para hacerlos más largos y tediosos y así ganarse con "alguito más", por eso nuestro querido Ancash-Perú está presenciando desde hace mucho tiempo la muerte de la "buena voluntad".
Y es así como la administración de justicia en la ciudad de Huaraz y el país se convierte en un circo romano donde los jueces, secretarios y demás se sientan a gozar de la danza de denuncias y demandas, así, mientras más denuncias "haya" más sólido es tu argumento, o sea, que para la administración de justicia peruana, los casos se gana por goleada, si Usted tiene un caso-deja en manos de la justicia peruana la resolución de la misma, pero siéntese -porque parado se va a cansar.
La mayoría de la población no confía en el poder judicial, las leyes están hechas por vivos para su propia conveniencia. O vamos a suponer que los códigos sean espléndidos, las investigaciones académicas sobre temas jurídicos son excelentes, pero si no hay quien haga cumplir esas reglas y esos principios, todo ello no tiene ningún valor. De ahí que el desmoronamiento del Poder Judicial equivale a un desmoronamiento social que puede concluir en el desprestigio del Derecho como institución valedera. Ya decía a mediados del siglo XIX José Silva Santisteban que "Puede una legislación ser tan rica y completa como fuera dable; no estando acompañada de una buena administración de justicia, será una bella utopía y nada más".
La inseguridad que resulta de una justicia inefectiva lleva, de un lado, al resentimiento y al impulso violentista de los más pobres y marginados, quienes no encuentran camino legal para hacer valer sus derechos.
Ya sintiendo el sabor de la conclusión, puedo asegurar también que por una parte, hay una patente falta de formación jurídica: generalmente, los que aspiran a la magistratura no son los mejores alumnos de las universidades. "No en vano dicen algunos estudiantillos alienados, que hablar de honestidad como futuro hombre de ley es para morirse de hambre, y lo más idóneo es ir buscando el padrino o la madrina que te de una mano para que así puedas estar sea en el recinto del ministerio público, poder judicial, entre otras instituciones-sobre todo del Estado.
La corrupción campea por las salas del Poder Judicial: nadie puede negar que hay jueces corruptos y abogados corruptos, pero sin que pueda saberse si el origen está en el juez que comenzó pidiendo o en el abogado que comenzó ofreciendo. Asimismo, los políticos y funcionarios públicos -muchas veces, de bajo nivel- apoyan a litigantes y presionan sobre el Poder Judicial para conseguir el triunfo de su patrocinado a cambio de una prebenda. Adicionalmente, ciertos abogados que han logrado hacerse de una fama dudosa de manejar poderosamente el azote del Derecho, amedrentan a los magistrados amenazándoles con iniciarles procesos por prevaricato u otras razones intimidantes. De esta manera, el que no es corrupto es pusilánime; y esto forma el círculo vicioso de la frustración de justicia. No a la impunidad y vergüenza nacional de un poder judicial que solo refleja caos e indignidad.
Entonces la ética del político y la autoridad judicial peruana están en completo descrédito. Los representantes del Poder Judicial. Magistrados y jueces de la República creen erróneamente que en estos tiempos pueden seguir operando con los viejos conceptos de padrinazgo político y protectorado de pupilos, con el concepto de promoción por el nivel de conexiones personales, y la producción de nombramientos por el nivel de incondicionalidad y compromiso personal con el padrino o los padrinos.
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