La frase "no seas cojudo, la plata llega sola" expresada por el Dr. Alan García al periodista Jaime Bayly, no debe pasar como un simple desliz en un diálogo amical, porque se trata de las expresiones de un Presidente de la República, quien tiene la obligación de mostrar correctas normas de conducta en cualquier acto de su vida, por su investidura y porque sus palabras siempre constituyen un referente que trascienden las fronteras.
La primera fase no corresponde -ni por error- a la circunstancia, porque Jaime Bayly es periodista de connotación internacional y es un escritor, por consiguiente merece un trato apropiado, salvo que haya estado con algunas dosis demás.
Ahora cabe preguntarse ¿a quién le llega la plata sola?, estoy seguro que a nadie; porque la plata que se recibe siempre es un justiprecio del bien que se transfiere o del servicio que se brinda. Entonces, en ¿qué casos o cómo es que la plata llega sola?. Probablemente, solo cuando alguien realiza negocios o negociaciones turbias, en las que ambos agentes transan bienes o servicios que no son suyos, pero que también ambos salen ganando. Por ejemplo, en las privatizaciones, las investigaciones posteriores indican que, el fujimorismo valorizaba muy bajo las empresas públicas, de tal manera que la comisión encargada de vender y el comprador salieran ganando, y la plata les llegaba sola.
En consecuencia, si al Dr. García, la plata le llega sola, quizás sea producto de este tipo de operaciones. De ser así, es de presumir que, los múltiples casos de corrupción registrados en la presente gestión gubernamental, ocurren en todas las esferas del poder y que por eso mismo, el propio Dr. García se empeña en minimizar los escandalosos actos de corrupción descubiertas por la prensa. Tal es así que, en el caso de los petroaudios, protagonizados por Rómulo León, Jorge del Castillo y otros, el Presidente al principio dijo que se investigaría y sancionaría a los responsables, pero luego pasó a calificarlo como un simple escandalete y la denuncia parece diluirse.
En su primer gobierno, luego de la licitación del proyecto: Tren Eléctrico por 300 millones de soles y al parecer en su desesperación porque el ganador del proceso parecía olvidarse probablemente de lo pactado, el Dr. García exclamó ¿Y cuál es la mía?. Esto significaría que, al parecer, antes se tomaban por lo menos el trabajo de reclamar, ahora en cambio, la plata le llega sola; dicho de otro modo, también la corrupción avanza en su efectividad en este segundo gobierno aprista.
Todo esto, no es más que un reflejo de las descontroladas ansias de poder y desmedidas ambiciones de enriquecimiento ilícito de los apristas, que hacen pensar que, todos los actos de corrupción denunciados son ciertos y que por esa razón es que no son investigados ni juzgados como ordenan las leyes.
MARIO VILLAFUERTE
Militante Perú Posible Huaraz.
Para comentar esta nota: Usted debe ser integrante de la comunidad de lectores de HuarazNoticias. Si tiene una cuenta inicie su session en la parte superior de la pagina web, caso contrario registrese Aquí